Para conocer el impacto del taller, y tomando en cuenta las diferencias de género presentes en esta etapa, realizamos el análisis dividido por sexo y por tiempo (antes y después). Las variables que medimos fueron:

 

Estado de ánimo positivo (“estoy de buen humor”)

Depresión (“me siento triste”)

Desesperanza (“solo me esperan cosas malas en el futuro)

Comunicación familiar (“en mi casa me escuchan)

Irresponsabilidad (“no hago tarea”)

Ambiente escolar (“En la escuela me critican”)

En la primera gráfica podemos ver el análisis del estado de ánimo de los adolescentes, específicamente la frecuencia con la que experimentan un buen estado de ánimo. Los resultados nos indican que al finalizar el taller, los adolescentes reportaron un aumento en la frecuencia de un buen estado de ánimo. Al analizar los datos por sexo, podemos ver que los hombres comenzaron con mejor estado de ánimo que las mujeres, pero que en ambos casos hubo una mejora significativa.

 

La siguiente gráfica respalda estos resultados, ya que al indagar sobre síntomas de depresión, igualmente encontramos un cambio favorable. Sin embargo en este indicador, el cambio más fuerte se dio en los hombres, quienes tuvieron una disminución mayor en sentimientos de tristeza.

Otro síntoma de depresión que analizamos fue la desesperanza, o la visión negativa sobre el futuro. Los resultados son congruentes con las gráficas previas al encontrar que los adolescentes ya no endorsaban con la misma frecuencia que en su futuro solo les esperaban cosas negativas. En otras palabras ellos lograron comprender o visualizar que su futuro puede ser satisfactorio.

 

La siguiente gráfica nos permite conocer los cambios que se dieron dentro del entorno familiar de los alumnos. Los alumnos, al trabajar estrategias de comunicación, lograron cambios favorables en su hogar, ya que reportaron una mejor comunicación en casa.

Las siguientes 2 gráficas nos permiten conocer cambios en la actitud en la escuela. Al indagar sobre conductas de apego al trabajo escolar, podemos observar que los alumnos reportaron un aumento en conductas responsables, como hacer tarea y poner atención en clase (la gráfica presenta datos en negativo). La siguiente gráfica nos muestra cambios en el ambiente social dentro de su grupo. Los resultados nos permiten observar que los intercambios negativos como críticas y burlas disminuyeron tanto en hombres como en mujeres.

Conclusión:

Los resultados nos permiten observar el éxito del taller, ya que en los 6 indicadores presentados encontramos cambios favorables tanto en hombres como en mujeres. En base a los resultados cuantitativos, podemos afirmar que el taller influyó de manera positiva sobre su estado de ánimo y que hubo cambios favorables en sus relaciones familiares  y sociales.

 

Indicadores cualitativos:

Algunas de las experiencias de los chicos que tomaron el taller de Autoestima para adolescentes.